22 de septiembre de 2012
18 de septiembre de 2012
16 de febrero de 2012
Confirmo mi teoría, la tristeza es un manantial de inspiración para escribir. La planicie emocional que tiene la felicidad no te inspira a nada más que publicaciones pedorras explicando lo bien que estás y lo mucho que podés seguir adelante en tu vida, porque por dos semanas que volviste de las vacaciones, creíste que podías ser una mujer mas fuerte y mejor. Después pasaron varias cosas que hicieron que te des cuenta que no es así, que las cosas no cambian más, que una no cambia más porque comete los mismos errores de siempre, y sigue siendo la misma pelotuda de siempre. Entonces empezás a quejarte, a decirte que la vida es una mierda tras otra, que la vida es una mierda en general, que tooodo va a seguir igual, y así llenamos unas tres páginas excelentes de una publicación excelente llena de quejas.
Las cosas dichas por medios de comunicación chateosos no son lo mejor, mas si en ese momento te preparabas para comer unas milanesas, las cuales te cayeron como piedra en el estómago, y veinticuatro horas después seguís haciendo la digestión como si las hubieras comido hace dos horitas.
Que te digan que no quieren "esperarte más" por chat es una bazofia, sobre todo si el último domingo pasado estabas lo más bien a los besos cariñosos. La ciclotimia masculina corre como la cerveza en verano.
A la miércole con la vida, si es buena o mala o lo que sea. Es vida, nada más y se pasa rapidísimo. Y se me está pasando rapidísimo. Tengo que ponerme en estado físico a ver si la puedo alcanzar.
Las cosas dichas por medios de comunicación chateosos no son lo mejor, mas si en ese momento te preparabas para comer unas milanesas, las cuales te cayeron como piedra en el estómago, y veinticuatro horas después seguís haciendo la digestión como si las hubieras comido hace dos horitas.
Que te digan que no quieren "esperarte más" por chat es una bazofia, sobre todo si el último domingo pasado estabas lo más bien a los besos cariñosos. La ciclotimia masculina corre como la cerveza en verano.
A la miércole con la vida, si es buena o mala o lo que sea. Es vida, nada más y se pasa rapidísimo. Y se me está pasando rapidísimo. Tengo que ponerme en estado físico a ver si la puedo alcanzar.
8 de febrero de 2012
Por ahora esta es la que hay
El otro día soñé que se moría mi viejo. Velorio y todo. Muchas lágrimas y tristeza, el sueño contenía la angustia que acompaña la muerte, y entre el calor de la noche y ese sueño, llegué al trabajo hecha un zombie sin pies. Justamente fue el mismo día en el que la sesión de mi psicóloga llegaba a la tarde, y pude hablarlo con ella y hacer de la mejor manera una interpretación de los sueños al mejor estilo Freud. Entre asociación y asociación llegó el turno de decidir que afortunadamente ese sueño significaba una rotura de la barrera que nos separa entre la adolescencia y la adultez. Empezar a madurar y encargarse de las cosas una misma, empezar a sabe cómo enfrentarse a ese mundo que tanto miedo me da. Bueno, este verano me fui de vacaciones sin mis viejos, cosa que hizo que me encargara junto a una amiga de todo lo que anteriormente hacían ellos. Si, es una boludez y si, es tardía esta maduración, pero por ahora, esto es lo que hay. Y puede que la lluvia me ponga positiva, pero pretendo avanzar mucho más, y siento que se puede mucho más. Que se puede cambiar. Esa Lu de los 20 no es esta misma de ahora. Experiencias que tuve (muchas) que hace tres años ni pensaba que me podían tocar con su varita mágica. La varita mágica de las experiencias nuevas.
Hay días en los que me gustaría ser una chica vivaracha, parlanchina, despreocupada y un poco impulsiva. Dejar de pensar tanto las cosas para poder dejar de quedarme sin hacerlas por miedo a todo lo malo que pueda pasar. Pero por ahora, en este momento, esta es la que hay. La miedosa, insegura, pensadora compulsiva. Poco decidida. Si no gusta allá afuera hay más. Pero cariñosa, simpática y leal. Puedo entregar todo si eso es lo que quiero. Sé que valgo muchísimo para menospreciarme, para dejar que no me valoren... Pero cómo lograr que eso entre en mi cabeza? Trabajo de paciencia, y mucho mucho esfuerzo.
Hay días en los que me gustaría ser una chica vivaracha, parlanchina, despreocupada y un poco impulsiva. Dejar de pensar tanto las cosas para poder dejar de quedarme sin hacerlas por miedo a todo lo malo que pueda pasar. Pero por ahora, en este momento, esta es la que hay. La miedosa, insegura, pensadora compulsiva. Poco decidida. Si no gusta allá afuera hay más. Pero cariñosa, simpática y leal. Puedo entregar todo si eso es lo que quiero. Sé que valgo muchísimo para menospreciarme, para dejar que no me valoren... Pero cómo lograr que eso entre en mi cabeza? Trabajo de paciencia, y mucho mucho esfuerzo.
30 de enero de 2012
Recién puse en el facebook como estado, el escribir para perder el peso de la mochila de los miedos. Y mientras abría la sesión del blog para empezar. Últimamente este espacio me está causando cierto rechazo, siento como si el escribir acá sea seguir la misma línea de no-cambio que me caracteriza. Entonces, para no sentirme tan mal, dejo de escribir mis quejas, de expresar el autoiconformismo que me tengo. Y nada, pasan días sin que se publique una línea, sin que aparezca una nueva publicación. Sería bueno entender que por escribir acá todo lo que logré este año que pasó no se va a borrar del mapa de mi vida de un plumazo. Este blog significó mucho para mi en los peores momentos, y tiene guardadas muchas de esas quejas a las que me refería. Pasaron muchas cosas, cuando creí que la vida nada tenía guardado para mí ahí estuvo para sorprenderme; con un novio, con trabajo, promocionando materias en un tercer año de carrera, yéndome de vacaciones sin mi familia y encima, en carpa.
Espero poder seguir diciendo en el futuro próximo que la vida me siguió sorprendiendo como hasta ahora. Esto de lidiar con cosas que antes ni pensaba que me iban a pasar me da un terrible miedo pero a la vez me encanta.
Bienvenidas sean.
Espero poder seguir diciendo en el futuro próximo que la vida me siguió sorprendiendo como hasta ahora. Esto de lidiar con cosas que antes ni pensaba que me iban a pasar me da un terrible miedo pero a la vez me encanta.
Bienvenidas sean.
23 de enero de 2012
Y volví.
Volvi de diez días de risa, de comer en el suelo, de dormir por primera vez en una carpa, de lluvia en esa carpa, de sol, de arena, de mas sol, de agua de mar, de árboles, de aire puro. De diez días sin televisor, sin películas, sin celular, sin radio siquiera. En compañía de una de las mejores personas del mundo.
Hola Capital. No te extrañé para nada.
Volvi de diez días de risa, de comer en el suelo, de dormir por primera vez en una carpa, de lluvia en esa carpa, de sol, de arena, de mas sol, de agua de mar, de árboles, de aire puro. De diez días sin televisor, sin películas, sin celular, sin radio siquiera. En compañía de una de las mejores personas del mundo.
Hola Capital. No te extrañé para nada.
10 de enero de 2012
8 de enero de 2012
Pretender escribir algo bueno en este blog me deprime. Solo abrirlo me deprime. Demasiadas tristezas guarda como para tenerlo en cuenta en este momento de mierda por el que estoy pasando. Mejor es a veces enfrentarse a la realidad y dejar de quejarse porque las cosas no salen como una quiere. Quizás sea hora de volver a las críticas de libros, de películas, poner un poco de música y todo eso que no tenga que ver con... todo lo anterior.
1 de enero de 2012
Este espacio en mayo, mas precisamente el 30, cumple dos años. Fiel retrato de lo rápido que pasa el tiempo, de lo mucho que nos escapa de las manos y de lo poco que podemos hacer para agarrarlo para que nos alcance para hacer todo lo que queremos.
Hoy es primero de enero del 2012. No pienso hacer balances porque al final no me terminan sirviendo para nada, lo hecho hecho está y lo que no hiciste, me joderé por pelotuda o lo haré mas tarde. No pienso empezar a reflexionar sobre todo aquello que me faltó. Estoy a un par de semanas de irme de vacaciones con una amiga por primera vez y estoy muy contenta, sobre todo por que además del debut, es con la plata que junté con el esfuerzo de mi trabajo. Más no puedo pedir. Y además de no hacer balances tampoco pienso hacer planes a largo plazo: este año voy a hacer tal y tal y tal cosa. No. Que salga como salga, que se yo. Quizás sea el mal humor de un día tan al pedo como primero de año, o de no haber pasado un 31 como me hubiera gustado. Lo que si sé por seguro y más que seguro, que necesito encontrar la valentía para decir las cosas que necesito decir.
Hoy es primero de enero del 2012. No pienso hacer balances porque al final no me terminan sirviendo para nada, lo hecho hecho está y lo que no hiciste, me joderé por pelotuda o lo haré mas tarde. No pienso empezar a reflexionar sobre todo aquello que me faltó. Estoy a un par de semanas de irme de vacaciones con una amiga por primera vez y estoy muy contenta, sobre todo por que además del debut, es con la plata que junté con el esfuerzo de mi trabajo. Más no puedo pedir. Y además de no hacer balances tampoco pienso hacer planes a largo plazo: este año voy a hacer tal y tal y tal cosa. No. Que salga como salga, que se yo. Quizás sea el mal humor de un día tan al pedo como primero de año, o de no haber pasado un 31 como me hubiera gustado. Lo que si sé por seguro y más que seguro, que necesito encontrar la valentía para decir las cosas que necesito decir.
18 de diciembre de 2011
Y releyendo viejas notas del año pasado (mayo, del año pasado) puedo ver lo que cambié en estos meses, las esperanzas no son las mismas, los miedos no son los mismos. Empecé a escribir en el blog porque era otra forma de evadirme además de los libros y las películas, porque sentí que había tocado el fondo de una situación que no daba para más. Que toda mi adolescencia me la había pasado encerrada en mi casa desperdiciando años de felicidad, y a los 20 no podía seguir así. Y a los 23 cumplidos en noviembre, puedo decir que tengo material para el cambio. Ahora puedo hablar de mi mundo del trabajo, puedo decir que salgo un poco más. Y que me veo un poco mejor yo misma. No sé de donde sale este post tan positivo. Las últimas semanas no fueron las mejores de este año. Pero junto a mi psicóloga aprendí un montón de cosas que necesito empezar a poner en práctica, a saber: pensá un poco más en lo que tenés ganas y sé un poco egoísta (diría mi madre) porque siempre dedicás el pensamiento a los demás y a acomodarte a lo que quieren los demás. Pero vos que querés? Esa es la gran pregunta que me hago y que no me puedo responder, porque en realidad hago lo que a los demás les conviene para no tener que pensar lo que yo quiero. Es más fácil supuestamente, pero no. Me vuelvo loca, dedicándome a los demás con fervor, tratando de caerle bien a todo el mundo, proponiendo cosas que creo mejor para el otro cuando el otro sabe qué es lo mejor para él.
Así que a repensar un par de cosas que veo que no estoy haciendo nada bien.
Así que a repensar un par de cosas que veo que no estoy haciendo nada bien.
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